Vivo en el Camino de Santiago, a medio camino más o menos.Es bonito vivir viendo pasar peregrinos y màs ahora donde hay tanto auge de esta ruta espiritual.Desde hace años es sooprerndente la cantidad de gente sóla que hace el camino y te preguntas, por qué.Ya que no por miedo, más bien por respeto yo no me dedicaría hacer el camino sóla, ya que la vulnerabilidad a la que te sometes es grande.Eso se ha dado desde hace unos meses en el camino de Castilla y León donde un hombre se dedico a agredir y violar a mujeres sólas en distintos puntos del camino.Es una pena que existan estos energúmenos, pero así es la sociedad y el mundo.
Desde aqui solicitaria que se pusieran vigilantes de seguridad en el camino para que la gente no tuviera problemas y pudiera estar más tranquila.Serían como vigilantes de seguridad para disuadir a estos impresentables que hacen tanto daño.
Realmente repugnante la actitud de este individuo. Pero tú lo dices, Marta: están en la sociedad, y el Camino de Santiago no es ajeno a esta. Quizás por eso, porque no es un camino que transcurra al margen del mundo, debería haber una vigilancia, para que nadie se aproveche de ningún peregrino. En este caso eran mujeres; en otros casos podrían ser hombres. En este caso fueron violaciones, en otros casos podrían ser robos o asesinatos.
ResponderEliminarY al menos en esto, me vienen a la memoria las órdenes de caballería de hace siglos, parecemos haber retrocedido en el auxilio y la protección de quienes siguen el camino hasta Santiago.
Un saludo.