Hoy he visto un anuncio en el que se programaba uno curso de teatro.Me ha llamado la atención y he pensado, por qué no.De niña hice las típicas obras del cole y aquellas con las que ibamos a pasar un par de vece al año la tarde con los ancianos de una residencia de monjas.Guardo buenos recuerdos de todo aquello, sobre todo de la ilusión inxantil por hacer las cosas bien, de los ratos que pasabamos preparando trajes o de los nervios del día anterior.Ahora han pasado muchos años pero en el recuerdo, queda el dulce sabor que dejo en mi.
Sí puedo me apuntaré algún curso de estos, tienen que estar bien.Ya os contaré.
No dejas de darnos sorpresas, Marta: bloguera, poetisa, y de niña actriz de teatro.
ResponderEliminarYo también recuerdo las obras de teatro del colegio, aunque nunca estuviera sobre las tablas ni cerca; siempre en el patio de butacas. Aunque ahora quizás me animara a ser actor por un momento, o no, no sé, no me acabo de ver.
Por cierto, impresionante fondo de escenario.
Besos. Y ya nos contarás.