Hoy me pregunto por qué a veces nos rendimos y por que´ otras luchamos.
Yo me considero una luchadora, creo que nadie me ha regalado nada y que
eso me ha hecho más xuerte y más capaz.Quizás los logros se viven más y
las derrotas son menos derrotas, porque para mi muchas veces han sido el
principio de otros triumxos mayores.
Creo que todos escondemos un luchador nato dentro, pero hay que sacarlo
y no tener miedo, ni del que diran, ni de los demás,
al menos es la principal enseñanza que recibí de mi abuela y la que más me
servido.
Pues todo depende Marta. Luchar hasta la extenuación por algunas cosas, pero solo por las que merecen la pena de verdad.
ResponderEliminarMe rindo enseguida en otros casos. He aprendido a diferenciar y dosificar esfuerzos.
Pienso como Aliana; seguramente sopesamos las situaciones y llegamos a la conclusión de que algunas veces la rendición no es tal; pero también que a veces la lucha es lo único que nos vale.
ResponderEliminarBesos